Oración al Siervo de Dios Cardenal Eduardo Pironio

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TESTAMENTO ESPIRITUAL

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UN PASO MÁS CAMINO A LOS ALTARES

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jueves, 7 de julio de 2016

El Cardenal Pironio y su fidelidad al Papa

El Cardenal Pironio y su fidelidad 
al Sucesor de Pedro

7 de julio de 2016

El Cardenal Pironio fue un sacerdote fiel a Nuestro Señor Jesucristo estas imágenes son una pequeña muestra de  su entrega total y fiel al Señor y a la Iglesia.
Espero disfruten y compartan estas fotografías. Pienso que las imágenes del Cardenal Pironio nos pueden ayudar a fortalecer la oración a tener su recuerdo más palpable, que estos instantes nos ayuden a adentrarnos más en la espiritualidad de Pironio y a aumentar nuestra oración para que muy pronto por intersección Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre podamos verlo glorificado en los altares, que así sea!

AGRADECIMIENTOS
Quiero agradecer a Alejo Pérez Landaburu  (Parroquia Santa Rosa de Lima, Bragado) por la digitalización de las fotografías y a demás por su aporte a la difusión de la devoción al Cardenal Pironio. Agradezco aquí al Padre Liborio Pérez (89 años) también de Bragado (que fue alumno del Cardenal Pironio en el seminario de Mercedes) por permitirme difundir sus fotos.

ORACIÓN AL SIERVO DE DIOS 
EDUARDO FRANCISCO CARDENAL PIRONIO

Oh Dios, Padre nuestro,
que has llamado a tu Siervo Eduardo Francisco Pironio
a servir a tu Iglesia como sacerdote y obispo
confortado por la materna solicitud de la Virgen María
y lo has hecho alegre anunciador de la esperanza y de la cruz.
Concédenos que siguiendo su ejemplo
podamos proclamar y testimoniar nuestra fe
con un corazón misericordioso y acogedor
y, por su intercesión,
danos la gracia que confiadamente te pedimos.
Por Cristo nuestro Señor. Amén

Con aprobación eclesiástica:
Conferencia Episcopal Argentina
Buenos Aires, 12 de diciembre de 2005

Quien reciba gracias se ruega informar a:
Postulación de la Causa en la Argentina
Av. de Mayo 621. 2º Piso. Buenos Aires. C1084 AAB. (Argentina)           Beatriz Buzzetti Thomson TEL/FAX 011-4331/ 6323. secretaria@accioncatolica.org.ar         


Recordemos juntos al Cardenal Pironio y los papas…   







(1953) El padre Pironio en su primer viaje a Roma en audiencia con el Santo Padre Venerable Pio XII. [Pironio de rodillas con lentes y manteo romano]

























(1962) Monseñor Pironio participó en el Concilio Vaticano II lo vemos en audiencia con el Santo Padre San Juan XXIII. (Pironio viste ferraiolo por ser prelado doméstico de su santidad en calidad de  Visitador Apostólico de las universidades católicas argentinas", aunque no era obispo recibía trato de monseñor.)

Mons. Pironio y San Juan XXIII



Monseñor Pironio predicó los ejercicios espirituales a la Curia Romana (1974). 

Aquí retratado en audiencia con el Santo Padre Beato Pablo VI, de quien fuera después estrecho colaborador. 
































(1976) Consistorio de creación de cardenales. Monseñor Pironio es creado Cardenal por el Beato Pablo VI











(1978) La elección del Santo Padre Siervo de Dios Juan Pablo I. El Cardenal Pironio saluda al Santo Padre.




























(1978) Elección de San Juan Pablo II. Acto de obediencia al Santo Padre durante la Santa Misa de Inicio de Ministerio Petrino.






(Década del 80) El Cardenal Pironio en Audiencia con San Juan Pablo II. A la izquierda del Papa el Padre Liborio Pérez de la ciudad de Bragado (alumno del Cardenal Pironio en el seminario de Mercedes).



En audiencia con el Santo Padre, a su izquierda p. Liborio Pérez y a la derecha el Cardenal Pironio 



(1993) San Juan Pablo II junto al Cardenal Pironio. Jornada Mundial de la Juventud en Denver (EE.UU)



WYD - Denver 1993



FUENTES
La ante última fotografía pertenece al Padre Liborio Pérez de la Ciudad de Bragado, provincia de Buenos Aires.

Las fotografías digitalizadas restantes pertenecen al libro “La esperanza como camino, vida del Cardenal Eduardo Pironio” de Bartolomé Vedia.

GRACIAS!!  * * Nuria 

[Próximamente más fotografías]



domingo, 3 de julio de 2016

Recordamos la JMJ de Denver 1993

JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 
DENVER 1993

CARDENAL PIRONIO 
EN EL IV FORUM INTERNACIONAL DE JÓVENES


El Cardenal Pironio presenta el programa del Forum en realidad detalla el programa de vida que deben llevar los jóvenes de 1993 y de 2016...
Las amenazas para los jóvenes creyentes  son las mismas y los deseos de vivir en Cristo siguen latiendo en los corazones de aquella juventud de Denver y en los jóvenes del siglo XXI.
Reflexionemos junto al Cardenal Pironio camino a #Krakow 2016 

«He venido para que tengan Vida y la tengan en abundancia» (Jn 10,10)





Este es el tema que nos ha fijado el Santo Padre para la VIII Jornada Mundial de la Juventud. 
Lo hemos reflexionado durante todo un año, lo hemos contemplado, lo hemos compartido. 

Ahora lo volvemos a retomar para profundizarlo desde otra perspectiva más universal -por consiguiente más rica y más completa-: el encuentro mundial en Cristo y con el Papa de jóvenes de todos los países, de diferentes culturas y lenguas, de realidades distintas y a veces contrastantes y contradictorias. 

¿Es verdad que todos los jóvenes aman la Vida y la buscan? 

La experiencia cotidiana nos dice lamentablemente que no. 

¿No se sienten con frecuencia víctimas y protagonistas negativos de una anticultura de la muerte? 

Sin embargo, los jóvenes están llamados a ser el germen de una nueva civilización de la verdad, de la vida y el amor. 

Todo esto nos lleva a una mirada profunda y comunitaria -una mirada de fe- sobre el mundo, la Iglesia, Jesucristo. 

El programa preparado para este IV Forum Internacional prevee sintéticamente lo siguiente: 

una mirada sobre la realidad concreta del mundo, una reflexión bíblico-teológica sobre esta realidad, una opción radical por Cristo «vida nuestra», una experiencia de Iglesia comunidad de vida, un compromiso misionero de inserción en el mundo desde la vida nueva en Jesucristo. 

Por eso la importancia de este Forum que no es simplemente de información, de intercambio de ideas, de estudio, sino fundamentalmente un Forum de profunda renovación, de conversión y de esperanza. 
Es un Forum de jóvenes «delegados», por eso su responsabilidad frente a las Conferencias Episcopales o frente a las Asociaciones, Movimientos y Grupos que representan. Es un Forum de «dirigentes» -adultos o jóvenes-; por eso, la fuerza de su testimonio, la validez de su palabra y la seriedad de su compromiso. Diría que este Forum tiene que ser esencialmente un Forum de gracia, de santidad, de trasparencia. Por lo mismo tiene que ser hecho en profundidad de oración, en alegría de caridad fraterna y en generosidad de disponibilidad para la misión.

Paso ahora a presentar brevemente algunas reflexiones:

1.- «He venido para que tengan Vida y la tengan en abundancia». Jesús dice estas palabras en el contexto de su misión de «Buen Pastor»: «Yo soy la Puerta». «Yo soy el Buen Pastor»: «el buen Pastor da su vida por las ovejas» (cfr. Jn 10,7-16). «Por eso me ama el Padre porque yo doy mi vida para recobrarla. Nadie me la quita, sino que la doy por mí mismo...» (Jn 10, 17-18);

a-  Se trata de la misión de Jesús: «para eso he sido enviado», «este es el mandato que recibí de mi Padre». Recordemos las palabras de Jesús a Nicodemo: «Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga la Vida eterna» (Jn 3,16). 
San Juan, conectando la misión de Jesús con el amor del Padre, nos dice: «Así Dios nos manifestó su amor: envió su Hijo único al mundo, para que tuviéramos Vida por medio de él» (1 Jn 4,9). Esta misión de dar la vida la realiza Jesús por las palabras, los gestos, la entrega de su propia vida en la cruz. «Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en aquel que me ha enviado, tiene Vida eterna» (Jn 5,24); «las palabras que les dije son Espíritu y Vida» (Jn 6,63). 



Jesucristo mismo es la Palabra que «estaba junto a Dios y era Dios... En ella estaba la vida y la vida era luz de los hombres... Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros» (cfr. Jn 1,1-14). Jesús fue enviado por el Padre para que tuviéramos vida; por eso «recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente» (Mt 4,23). 
Las palabras y los gestos de Jesús se refieren directamente a la Vida: las enseñanzas del Reino, la curación de los enfermos y la resurrección de los muertos manifiestan que Jesús ha sido enviado para comunicarnos la Vida. «Yo soy la Resurrección y la Vida, el que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás» (Jn 11,25-26), responde Jesús a la dolorosa experiencia de las hermanas de Lázaro: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto» (Jn 11,21 y 32). Porque sienten que Jesús es la Vida: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14,6). «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida» (Jn 8,12). Pero Jesús no sólo nos enseña que El es la Vida y nos da vida, sino que nos entrega su propia vida en la cruz («No hay amor más grande que dar la vida por los amigos», Jn 15,13) y en la Eucaristía: «El pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo» (Jn 6,51).  «El Padre me ama porque yo doy mi vida» (Jn 10,17).

b- A la luz de la misión de Jesús (el enviado del Padre para dar la Vida) se esclarece la nuestra: hemos sido elegidos para comunicar la Vida. 
«No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero» (Jn 16,16). Es el modo y la urgencia para ser discípulos: «La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos» (Jn 15,8). Pero la condición indispensable es vivir en Cristo: «El que permanece en mí y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí nada pueden hacer» (Jn 15,5). 

Hemos sido convocados hoy por Jesucristo para vivir y comunicar la Vida en medio de un mundo que la desea y la busca, pero no conoce el camino o lo busca entre «los falsos maestros» de la vida. «Porque han aparecido en el mundo muchos falsos profetas» (1 Jn 4,1).

c- Tener la Vida en abundancia y comunicarla es, por eso, hacer una experiencia de Vida en plenitud: vida humana y divina, temporal y eterna, Vida sagrada que se inicia en el seno de la madre, desde el primer momento de su concepción, y debe ser respetada hasta el último momento de la existencia. 

El aborto y la eutanasia son crímenes horrendos contra la vida; como son crímenes contra la vida la droga, el alcohol y el cada día más creciente y preocupante fenómeno del suicidio juvenil. La Vida no se cierra en el ámbito de lo personal y visible, de lo inmediato y terreno, de lo corporal y tangible. 

Vivir es nacer, crecer, desarrollarse; pero vivir es, al mismo tiempo, entender, amar, aprender a darse. 


jueves, 12 de mayo de 2016

Povertà e Speranza - Poverty and hope

For all the friends in the english speaking world. 

This text from Cardinal Pironio about the contemplation "Poverty and Hope" .

The full text here from the website of the "Benedictine Monks of Perpetual Adoration" (Ireland)



A faithful friend of mine in the Eternal City, an Apostle of the Sacred Heart of Jesus, sent me this text from a booklet by Cardinal Pironio: “Povertà e Speranza.” The passage is taken from the chapter entitled “Speranza e contemplazione.” The English translation is my own.

(ITALIANO)

In generale noi ci angustiamo e disperiamo quando non abbiamo tempo e tranquillità per pregare. I monaci non solo ci acquietano perché sono un segno di quello che deve venire (i beni futuri che aspettiamo), ma soprattutto perché ci introducono nell’invisibile di Dio e ci fanno sperimentare ora la sua presenza. L’esperienza di Dio nell’orazione ci inonda della ‘letizia della speranza’ (Rom 12:12). E’ cosa tremenda, infatti, quando un monaco lascia la contemplazione attratto dall’illusione di trasformare il mondo con un’attività immediata. Il suo modo specifico di cambiare il mondo, di costruire la storia e di salvare l’uomo, è continuare ad essere profondamente contemplativo. Vero uomo di Dio e maestro di orazione. Cioè, un autentico veggente.

(ENGLISH)

In general we give in to anguish and despair when we don’t have the time and tranquility to pray. Not only do monks still themselves because they are a sign of what is to come (the good things in the future that we await), but above all because they introduce us into the invisible of God and allow us to experience His presence now. The experience of God in secret prayer floods us with “the joy of hope” (Rom 12:12). It is a frightful thing, in fact, when a monk, attracted by the illusion of transforming the world with an immediate activity, forsakes contemplation. His specific manner of changing the world, of building history and of saving man, is to continue being profoundly contemplative. A true man of God and a master of secret prayer. Therefore, an authentic seer.
One thought on “Into the Invisible”




(ESPAÑOL)
En general nosotros nos angustiamos y desesperamos cuando no tenemos tiempo y tranquilidad para rezar. pero los monjes no solo se tranquilizan no sólo porque son el signo de aquello que está por venir (los buenos frutos que esperamos), sobretodo porque los monjes se introducen en lo invisible de Dios y experimentan en su presencia. La experiencia de Dios en la oración que inunda de la alegría de la esperanza (Rom 12:12). Es una cosa tremenda cuando un monje abandona la contemplación atraído por la ilusión de transformar el mundo con una actividad inmediata. Cuando su modo especifico de cambiar el mundo, de construir la historia y de salvar al hombre , es continuar siendo profundamente contemplativo. Verdadero hombre de Dios y maestro de oración. Esto es un autentico vidente.
 + Eduardo Cardenal Pironio "Pobreza y Esperanza"   


MORE INFORMATION FRON IRISH MONKS HERE

About the Benedictine Monks of Perpetual Adoration: Silverstream Priory, founded in 2012 in Stamullen, County Meath, Ireland is a house of monks living under the Rule of Saint Benedict, under the patronage of Our Lady of the Cenacle. Each Benedictine monastery is an autonomous family characterised by a unique spirit.



sábado, 7 de mayo de 2016

Revista para descargar


Suplemento especial Cardenal Pironio 






"El Cardenal Pironio: acogió, animó y anunció y acompaño"
      
José María Arnaiz  
"profundiza el perfil de una figura clave de la Iglesia latinoamericana,referente de seguimiento cristiano para el laicado, la Vida Religiosa y el clero". 

Revista Vida Nueva 
Febrero de 2016










José María Arnaiz y el Papa Francisco
"nos confiamos los dos a la intercesión del Cardenal Pironio"


El marianista José María Arnaiz es un gran amigo del Cardenal Pironio y uno de sus primeros devotos. Es español, fue provincial de la Compañia de Maria y durante cinco años secretario de la Unión de Superiores Generales y lleva muchos más desempeñando diversas responsabilidades dentro de la Compañía de María, lo que le ha permitido conocer de cerca las inquietudes de la Vida Religiosa a ambos lados del Atlántico. Su amistad con el Cardenal Pironio se profundizó cuando el siervo de Dios era prefecto de vida consagrada. Arnaiz escribió varios articulos en homenaje al Cardenal Pironio y su legado en la Iglesia Universal. Su último libro es Vida y misión compartidas. Laicos y religiosos hoy (PPC). ver más


[Arnaiz cuenta su re encuentro con el Papa Francisco: "Y ahí nos despedimos hasta la próxima y en el entretiempo nos confiamos los dos a la intercesión del Cardenal Pironio y el uno a la oración del otro y en eso creo que yo salgo ganando, aunque él tenga muchas intenciones, ya que sentí en su persona el perfume de la santidad. "Ora por mí para que me equivoque lo menos posible". ]


[ Crónica completa del encuentro ]

Dos encuentros con Francisco, gracia y compromiso

10 Junio de 2013
 

Ha sido una gracia que se ha convertido en un desafío para mí los dos momentos que he vivido el 6 y el 7 de junio con Francisco. Es verdad que tiene la sonrisa contagiosa que no tenía, la serenidad que no siempre transmitía, la confianza que viene de estar en las manos del Padre y que solo a veces se encontraba en él, una ternura nueva. Tiene la sencillez, el sentido pastoral, la credibilidad, el aire latinoamericano, la escuela jesuítica y de la vida religiosa, el hablar claro y directo y el compromiso con los pobres que siempre le acompañó.


Lo que más uno oye y ve en el entorno romano y del Vaticano es que con Francisco ha llegado un nuevo aire fresco que oxigenará la variada vida de la Iglesia. También se escucha que con su llegada al Pontificado está perturbando, para bien, la imagen tradicional que tenemos de los papas. El P. Lombardi nos indicó que ya se sienten los buenos frutos de su proceder; se ha dejado de hablar tanto del problema de los abusos sexuales de los sacerdotes y de los muchos y graves problemas internos del Vaticano y en los medios de comunicación social que se dan noticias sobre la Iglesia ahora los acapara la buena noticia del proceder evangélico del Papa Francisco.


De los dos encuentros, uno estuvo relacionado con la Presidencia de la CLAR (Conferencia latinoamericana de Religiosos) y el otro con la beatificación del Cardenal Pironio. En las dos ocasiones tuve la posibilidad de estar un momento personal con él y en el segundo fue más de una momento. En las dos quedé muy impresionado con sus gestos, sus palabras y su presencia cálida.


jueves, 24 de marzo de 2016

JUEVES SANTO parte2


Homilía de monseñor Eduardo Pironio obispo auxiliar de La Plata en  la Parroquia Nuestra Señora de la Victoria (La Plata, 1971)



Un consejo antes de leer:
donde dice 1971 piensen en 2016,
 Pironio pregunta: 

"Y yo me pregunto si después de veinte siglos nosotros hemos comido verdaderamente el Cuerpo del Señor y bebido su Sangre. Porque el mundo tendría que ser distinto si los cristianos hubiésemos comido de veras el Cuerpo y bebido la Sangre del Señor.  Yo me pregunto si ahora, en 1971, comprendemos que el mandamiento del Señor tiene todavía vigencia y que a nosotros los cristianos nos ha comprometido a amar de veras, amar perdonando, a amar comprendiendo, a amar sirviendo". 


Jueves Santo: Misa de la Cena del Señor
Ex 12,1-8.11-14 / Sal 115 / 1Co 11,23-26 / Jn 13,1-15


“Este es mi mandamiento nuevo:

ámense los unos a otros como Yo los he amado.

No hay amor más grande que dar la vida por el amigo.”
Jn 15,12


“Tomen y coman: Este es mi Cuerpo”.

Muy queridos hermanos míos en el Señor:

Jueves Santo de 1971. Estamos congregados por el Espíritu en el nombre del Señor Jesús, para conmemorar la Cena del Señor. Tenemos seguridad, carísimos hermanos, en una presencia misteriosa y muy honda, una presencia de amor de Cristo, ya, en medio de nosotros. El sacerdote que ha proclamado el Evangelio les ha asegurado a ustedes “el Señor está con ustedes”. 

Es esa presencia que asegura habernos congregado como una sola familia, un solo corazón y una sola alma para recibir en silencio la mismísima Palabra del Señor. Y yo quisiera que fuera ella, la Palabra del Señor, la que ahora continuara hablándonos, que nos iluminara por dentro, que nos quemara para purificarnos y que nos cambiara.



Nos ha hablado la Palabra del Señor. Nos hemos congregado en familia para comprometernos con ella, con esa misma Palabra, a realizarla después en lo cotidiano, en lo simple, en lo de cada rato, en casa, en el trabajo y en la calle. 
Porque la Palabra de Dios exige ser recibida en el silencio y en la pobreza, como María, ser realizada después en total y plena disponibilidad, porque eso es ser cristiano.

Nos hemos congregado esta tarde, mis queridos hermanos, en la mismísima tarde de la celebración de la Institución de la Eucaristía, de la Institución del Misterio Sacerdotal, de la entrega de un mandamiento de Amor.

Debió ser así, una tarde como esta, aquella en la cual Jesús se reunió con sus discípulos. Les dijo: Tomen, coman, esto es mi Cuerpo que será entregado por ustedes; esta es mi Sangre que será derramada por ustedes. Debió ser una tarde así, una tarde así en la cual el Señor les dijo: hagan esto en memoria mía hasta el final, hasta que yo vuelva. Proclamen siempre la muerte del Señor hasta que yo vuelva. Debió ser una tarde así cuando les dijo a los discípulos: ámense los unos a los otros como Yo los he amado.

Y yo me pregunto si después de veinte siglos nosotros hemos comido verdaderamente el Cuerpo del Señor y bebido su Sangre. Porque el mundo tendría que ser distinto si los cristianos hubiésemos comido de veras el Cuerpo y bebido la Sangre del Señor. 

Yo me pregunto si ahora, en 1971, comprendemos que el mandamiento del Señor tiene todavía vigencia y que a nosotros los cristianos nos ha comprometido a amar de veras, amar perdonando, a amar comprendiendo, a amar sirviendo.

El Evangelio de hoy comenzó haciendo referencia a la hora de Jesús. Dice que sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre. Era la hora misteriosa de la cual había hablado tantas veces el Apóstol Juan; la hora marcada por el Padre para la redención de los hombres; la hora en que se iba a producir la unidad del mundo; la hora en que iban a dejar de ser dos pueblos, para hacerse en la unidad del hombre nuevo de Cristo, el Señor Resucitado, el solo Pueblo de Dios; la hora en que se iba a hacer la unidad muy profunda de los hombres enemistados, lejanos, y ahora volvían al Padre; la hora del amor, la hora de la unidad.

Yo quisiera mis hermanos, que comprendiéramos que también nosotros tenemos una hora, y que esta hora es la nuestra, que tenemos que comprenderla bien, que tenemos que amarla con intensidad y que tenemos que vivirla con generosidad. 

¡Esta hora nuestra! Esta hora nuestra así como se da; esta hora nuestra con todos sus riesgos y oscuridades, también con todas sus posibilidades y esperanzas; esta hora tan difícil y dura; esta hora tan rica y tan llena de Dios. Esta hora en la cual el Señor me está pidiendo absolutamente todo, a mí, cristiano.

Y es en esta hora donde yo voy a celebrar otra vez la Pascua con Jesús. Es en esta hora donde yo recojo ahora la Palabra de Jesús: que tengo que amar a mis hermanos. Es en esta hora que yo advierto que mi fe no es únicamente para proclamarla en la iglesia, en el templo, sino para vivirla en lo cotidiano, en lo simple y con todos los hombres. Es esta la hora que yo tengo que aprender que es necesario morir, despojarme, desprenderme para servir de veras a nuestros hermanos.

Quisiera que comprendiéramos esta hora. Les decía que es una hora muy difícil pero al mismo tiempo muy rica, muy llena de la presencia de Dios. El Espíritu de Dios está moviendo a las almas y comprometiéndolas a que vivan sencillamente, pero con intensidad, su cristianismo. 

Es la hora en que pareciera que todo se quiebra y se despedaza, en que pareciera que el amor mismo ha muerto entre los hombres, en que la injusticia se ha apoderado del corazón de los mortales. Es en esta hora donde yo, cristiano, tengo que poner un poco más de la Luz de la Verdad. Esta hora en la cual yo tengo que plantar la justicia y ser realmente hacedor de la paz en la justicia. Es la hora en que yo tengo que comprometerme, muriendo todos los días un poco, a amar de veras a mis hermanos.

Hoy conmemoramos, mis queridos hermanos, como tres Misterios. Es, ante todo, el Misterio del Sacramento del Amor en la Eucaristía, la Institución de la Eucaristía. Es también el Misterio mismo del Amor en la permanencia del misterio sacerdotal: Cristo que instituye el sacerdocio, ¡ministerio de amor! 

Y es el mandamiento nuevo, el mandamiento del amor. Todo en torno al amor.

Yo quisiera que pensáramos un poco con toda sencillez y que nos comprometiéramos a amar ahora, en este momento en que nuestro corazón está tal vez un poco más aliviado por la presencia del Señor, un poco más ayudado por el compromiso de nuestros hermanos; que nos comprometiéramos a amar en momentos en que el mundo lo que necesita es que los cristianos aprendiéramos a amar de veras. ¡Porque amar es fácil, saber amar es difícil!

JUEVES SANTO


Jueves Santo: Misa Crismal




Is 61,1-3a.6a.8b-9 / Sal 88 / Ap 1,5-8 / Lc 4,16-21



Homilía del 22 de junio de 1995

“Nosotros hemos conocido y hemos creído en el amor que Dios nos tiene. Dios es amor.” (1 Jn 4,16)

Qué bellas son estas palabra de Juan, el discípulo que Jesús amaba, aquel que en la Última Cena reclino la cabeza sobre el pecho de Jesús! Para comprender el corazón de Jesús, para intuir sus latidos de amor es necesario ser un contemplativo, un testigo, uno que ha visto con los propios ojos y tocado con las propias manos al Verbo de vida.

Cardenal Pironio - Plaza San Pedro - Vaticano


En nuestra oración de hoy por la santificación de los sacerdotes hay un profundo silencio, una gran capacidad contemplativo, un sereno deseo de escucha, de acogida, de alegre disponibilidad al amor. Hemos creído en el amor que Dios nos tiene. De parte nuestra, pocas y simples palabras: “Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo” (Jn 21,17).

El sacerdote, misterio de amor. Propongo tres brevísimas reflexiones a la luz de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote.


1- El sacerdote fruto, signo, trasparencia de un Dios que es amorComo el Padre me ha amado, así yo os he amado. Permaneced en mi amor (Jn 15,9). Esta es la experiencia más profunda del sacerdote que se siente privilegiadamente amado por Jesús, escogido, consagrado, enviado. Como el Padre me ha enviado, así yo os envío (Jn 20,21). No sois vosotros los que me habéis elegido a mí, sino yo el que os he elegido a vosotros para que vayáis y deis fruto y vuestro fruto permanezca (Jn 15,16). 

Esta experiencia del amor de Cristo, cotidianamente renovada, conserva la frescura y el ardor del sacerdote. Se siente profunda y alegremente amigo de Dios para los hombres. Como Abraham, el amigo de Dios. Como Moisés que hablaba con Dios cara a cara como un hombre habla con su amigo. Como Juan, el discípulo que Jesús amaba. Vosotros sois mis amigos… Ya no os llamo siervos…; yo os llamo amigos, porque todo lo que he oído de mi Padre os lo he dado a conocer (Jn 15,14-15). Rezar por la santificación de los sacerdotes es rezar para que aumente en nosotros la intimidad con Cristo en la oración personal, en la celebración litúrgica, en la alegre configuración con Cristo en la cruz pascual.

2- El sacerdote buen pastor y servidorYo soy el buen pastor, alimento a mi grey y por ellos doy mi vida. En esto se ha manifestado el amor que Dios nos tiene: Dios ha enviado a su Hijo para que tengamos vida por medio de él (1 Jn 4,9). Cristo es el don del Padre para la vida del mundoYo soy el buen pastor. El buen pastor da la vida por sus ovejas (Jn 10,11). 

El sacerdote es el don de Cristo a su Iglesia. Como Cristo -pastor, servidor, esposo- ofrece su vida por la salvación del mundo. En el corazón de la espiritualidad del sacerdote se encuentra la caridad pastoral, hecha de profundidad contemplativa, de serenidad de cruz pascual, de generosa disponibilidad para el servicio. Los hombres deben considerarnos simplemente como servidores de Cristo y administradores de los misterios de Dios. Ahora bien, lo que se pide a un administrador es que sea fiel (1 Co 4,1-2). Nosotros no somos más que servidores de ustedes por amor de Jesús (1 Co 4,5).

A la luz de Cristo -Pastor, Servidor, Esposo- pensemos en los sacerdotes y recemos por su santificación. Por medio del Espíritu Santo el Señor aumente en nosotros la caridad pastoral, centro y plenitud de la espiritualidad sacerdotal.