22 Milagros
El nacimiento de Eduardo Pironio es un
Milagro de la Virgen de Luján.
Su madre Enriqueta después del primer parto ya no podía tener más hijos. Paso por Nueve de Julio un Santo Obispo que la encomendó a la Virgen de Luján. Entonces con el aceite de la lampara que "arde ante Nuestra Señora" se curó.
Enriqueta dió vida a 21 hijos más.
Tenía "Veintidos milagros" porque incluso su primogénito había desencadenado acaso, las gracias celestiales que descendieron en sus entrañas.
Por eso Eduardo Francisco es el milagro 22 de Nuestra Señora de Luján.
Ese niño que vivía en el campo, después fue llamado por el mismo Dios y se hizo un "alter christus". La providencia divina también le concedió la cruz pectoral de aquél Obispo que había curado a su madre...
Pero Dios tenía todavía más para Eduardo y lo convirtió en "profeta de las naciones" en "Sucesor de los apostóles".
Por eso Eduardo vivió santamente. Con su vida humilde, profética, misionera, pascual, con su martirio silencioso honró el milagro que la Virgen de Luján había hecho en su madre, el milagro de su persona, los 22 milagros.
Así lo cuenta el Cardenal Pironio: