Oración al Siervo de Dios Cardenal Eduardo Pironio

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UN PASO MÁS CAMINO A LOS ALTARES

ROMA: CONCLUYÓ LA FASE DIOCESANA DE BEATIFICACIÓN Y CANONIZACIÓN  DEL SIERVO DE DIOS EDUARDO CARDENAL PIRONIO 11 DE MARZO DE 2016  ...

viernes, 24 de marzo de 2017

Una solución de la mano del Cardenal Pironio


El conflicto Scout: 

Una solución de la mano del Cardenal Pironio  

JMJ 1995 - El papa Juan Pablo II de la mano de una guía de los scouts católicos franceses.


Lo siguiente es el intercambio epistolar entre Monseñor Héctor Aguer y el Cardenal Mario Poli acerca del conflicto entre el movimiento Scout católico y la Asociación Scouts de Argentina. La asociación civil Scout de Arg. desidió apoyar el "matrimonio" homosexual y el aborto lo que provocó la separación de la Iglesia Católica de dicha asociación civil.

Y que es lo relevante ??? 😉
Ambos arzobispos plantean como solución a este conflicto adoptar la propuesta del Cardenal Pironio:

"La Solución pudo bien haber sido otra: una Federación, por ejemplo, como la sugería el inolvidable Cardenal Pironio, que en aquellos años presidía el Dicasterio romano que se ocupa de los laicos. Si el Episcopado se decide, pienso que quizá es posible modificar la actual estructura y adoptar aquella figura de la Federación." (Carta Mons. Aguer)


"Buscando antecedentes, vino a mis manos la carta firmada por el Cardenal Pironio, del año 1995, cuando era Prefecto de la Congregación para los Laicos. La CEA le había consultado el tema de la unidad, y la respuesta del Cardenal es muy clara: después de evaluar experiencias en otros países, aconsejaba seguir con la unidad bajo la figura de una Federación. No sé por qué los obispos, en su momento, desoyendo la respuesta a la consulta, optaron por el formato jurídico de la Asociación civil." ( carta del Cardenal Poli)



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Carta de monseñor Héctor Aguer, arzobispo de La Plata al cardenal Mario Aurelio Poli, arzobispo de Buenos Aires 

Audiencia papal con la Asociación de Guías y Scouts Católicos de Italia (Agesci)

viernes, 13 de enero de 2017

Cardenal Pironio Saludo al Santo Padre


Saludo del Cardenal Pironio al Santo Padre en la J-M-J de 1991. Este video lo publique en Facebook porque hay una compañia que reclama los derechos de autor de la Iglesia Católica, increible! 
Espero Dios nos ayude y esta empresa no bloquee el contenido y no pretenda seguir lucrando con la memoria colectiva de nuestra Iglesia Católica.  
(Les recomiendo a continuación leer la traducción del discurso porque el audio es bastante deficiente) A mayor Gloria de Dios 




[Traducción del italiano]





[Animador: Dara a continuación su saludo al Santo Padre el Cardenal Eduardo Pironio, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos que organiza la JMJ.]

[Cardenal Pironio]

Santo padre!     “Tu Sei Pietro” - Tu eres Pedro

¡Con cuanta fe! ¡Con cuanta trepidazione! y con cuanta conmoción y alegría lo saludamos hoy aquí en su tierra y en la tierra de María con las mismas palabras de Jesús: Tú eres Pedro.
Si Santo Padre usted es Pedro. 
Aquel jovencito de Wadowize, aquel joven obrero y estudiante, aquel sacerdote obispo y cardenal de Cracovia. A quien hoy le decimos: Tu eres Pedro.
¿No será está la basílica de San Pedro?
Esta no será la coral de la capilla Sixtina pero es el coro de miles de jóvenes.
Lo repetimos con simplicidad, con amor, con fidelidad y con el deseo de comunicarle coraje / valor. El apostolado de los jóvenes es transmitirle ese valor al Santo Padre. 
Al inicio de su ministerio pastoral universal usted le dijo a los jóvenes: “Yo necesito de ustedes. Ustedes son mi esperanza”.
Estos jóvenes hoy lo escuchan con una inmensa alegría (…)
Lo saludamos con la alegría original y única de los jóvenes que vienen de los países del Este. Estos jóvenes (del Este) no han visto nunca un Papa son venidos con la enorme esperanza de que al menos pasando Pedro (…)
El día que Jesús le dijo a sus discípulos: “benditos los ojos que ven lo que ustedes no ven”.
(..) Le digo que muchos sacerdotes y jóvenes desesperaron por ver lo que hoy ustedes ven pero no lo consiguieron.
Estás Santo Padre son las nuevas bienaventuranzas para nosotros y para ellos de esta nueva, original, y extraordinaria Jornada Mundial de la Juventud.
Cuando usted arribo al monte del Gozo en Santiago de Compostela radiante y conmovido, lleno de alegría en el espíritu Santo ninguno se soñaba esto… pero usted sí Santo Padre en su contemplación profética (…)
Sabía que la próxima JMJ se podría y debía celebrar en Czestochova como una peregrinación de libertad para nosotros, abierta a todos.  Abierto a todos los jóvenes del Este y del Oeste del Norte y del Sur. (…)
Estamos aquí porque usted Santo Padre nos ha convocado para rezar juntos para renovar en sus manos las promesas bautismales de ser santos y participar en la nueva evangelización para la construcción de la nueva civilización del amor.
Mientras recordamos con alegría su exigente demanda en el monte del Gozo: “No tengan miedo de ser santos”
Recogemos  con coraje y esperanza el nuevo desafío proclamado en su mensaje (…) “Volare ad alta cuota”. Si Santo Padre queremos volar alto (superarnos). Queremos siempre apuntar alto.
Estos jóvenes, Santo Padre, han meditado mucho, degustaron el tema por usted propuesto: “Han recibido un espíritu de hijos”. (…)
La mayor parte de estos jóvenes, casi todos, descubrieron mucho Santo Padre. Descubrieron sobre el símbolo de la propia Cruz y de su corazón. Aprendieron sobre la búsqueda del amor y de la solidaridad y de la fraternidad evangélica.
Quieren rezar juntos y celebrar juntos la fiesta del reencuentro, confiados  a María. Para así juntos emprender el nuevo camino aquel camino de hijos y de hermanos, de los apóstoles, de los anunciadores de la buena noticia del reino y de los valerosos operadores de Paz.
Gracias Santo Padre por habernos convocado aquí en el Santuario de Jazna Gora “el monte claro de la madonna negra” para celebrar juntos la solemnidad de la Asunción de María. Pascua de nuestra señora  la fiesta por excelencia (…)

Gracias por su presencia, por su palabra y por su oración
“Benditos los ojos de aquellos que ven lo que ustedes no alcanzan a ver”
Partiremos de aquí y volveremos a nuestros países, a nuestras familias y comunidades (…)
Que Dios quiere de nosotros que sintamos en profundidad y que vivamos cotidianamente estas dos bienaventuranzas  relacionadas con la Madre de Jesús y Madre nuestra:
“Bendita por que ha creído”. 
Queremos dar nuestro Si al Señor que te ama.
“Benditos aquellos que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica”.
Queremos vivir para la escucha de la palabra de Dios. Contemplarla en el silencio y vivirla con fidelidad cotidiana, y anunciarla con dinamismo misionero.
Recorreremos con usted este camino y con los otros sucesores de los apóstoles aquí presentes.
Como en el Cenáculo eran: Pedro, Juan, Santiago, Andrés, Felipe y Tomas con María la madre de Jesús. 
Estaremos ciertamente también nosotros, todos llenos del espíritu santo como aquel día en la fiesta de pentecostés (…) todo el mundo asistirá a este nuevo y estupendo milagro.
Todos los países: del Este y del Oeste, del Norte y del Sur podrán anunciar en su propia lengua las grandes maravillas creadas por Dios.
¡Bendíganos Santo Padre!  Chi benedica Santo Padre!


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jueves, 8 de diciembre de 2016


Homilia de Monseñor Antonio Marino 
por la pronta beatificación del Cardenal Pironio


“Me siento feliz de gritar 
al mundo la alegría de ser sacerdote”

En el aniversario de la ordenación sacerdotal del cardenal Eduardo Pironio
Catedral de Mar del Plata, 5 de diciembre de 2016





Hoy celebramos un aniversario de la ordenación sacerdotal de Mons. Pironio, que tuvo lugar en la Basílica de Luján, el 5 de diciembre de 1943. Con sólo veintitrés años y luego de una preparación de doce años en el Seminario San José de La Plata.
Imposible pretender en el formato de una breve homilía trazar un perfil completo y ni siquiera aproximado de esta gran figura. Sólo recojo algunas espigas, relativas hoy al modo como este siervo de Dios entendía el sacerdocio, y como homenaje a quien tuve como Rector en el Seminario de Villa Devoto en Buenos Aires. Utilizo material de sus escritos citado por otros y textos publicados en sus Escritos Pastorales.
Con ocasión de los cincuenta años de sacerdocio, en 1993, en el Seminario de La Plata, decía en su homilía, en relación con el tiempo fecundo vivido como seminarista: “Doce años de inolvidable y riquísima preparación a través de los excelentes y sabios profesores y superiores cuyos nombres recuerdo siempre con gratitud ante el Señor. Escuela de santidad y de ciencia, en el Seminario de La Plata aprendí a vivir y amar el misterio de la Iglesia”.
En esa misma homilía, en su plena madurez salen de lo profundo de su corazón estas palabras, retrato de su alma sacerdotal: “Si tuviera que dejar hoy un mensaje, sería el de la fidelidad de Dios. ‘Dios es fiel’. Y yo me siento feliz de gritar al mundo la alegría de ser sacerdote. Una invitación a todos a creer en un Dios que es amor, ser cotidianamente fieles, esperar contra toda esperanza”.
Llamado a la docencia en el Seminario, ejerció la enseñanza de la teología en estrecha relación con su vida de oración.  En un artículo titulado Teología y Santidad, publicado en la Revista de Teología del Seminario de La Plata (1/3, 1951) afirmaba que la formación sacerdotal “…debe ir iluminada y nutrida por el dogma: de lo contrario será pobre y anémica. La comunicación con Dios, fecunda y efectiva, supone un claro conocimiento de la intimidad y de nuestras raíces divinas, que se tornarán más claras a su vez por la oración”. Se trata de un texto que juzgo muy oportuno.
En sus numerosos y variados destinos eclesiásticos, nunca dejó de escribir. Las turbulencias de los tiempos posconciliares, su paso por el CELAM, su ministerio en Roma al servicio del Papa y de la Iglesia universal, fueron otras tantas oportunidades para que nos dejara páginas luminosas, llenas de una espiritualidad profunda y realista, de un hombre que era al mismo tiempo un apóstol muy movedizo y entregado, y simultáneamente un ardiente contemplativo.
En 1970 escribía en el estudio Espiritualidad sacerdotal: “El sacerdote está ubicado en el mundo. Lo ama y lo padece. Lo entiende, lo asume y lo redime. Pero su corazón está segregado y consagrado totalmente a Dios por el Espíritu. Su misión está dentro de los hombres y no fuera (…). Ni la palabra del sacerdote será fuego, ni su presencia claridad de Dios, ni sus gestos comunicadores de esperanza, si el Espíritu no lo cambia interiormente en Jesucristo” (Espiritualidad sacerdotal  9).
La referencia continua a las Escrituras y las citas permanentes a los textos del Concilio Vaticano II, fueron características que encontramos a cada paso en su forma de pensar. En medio de agitaciones buscó siempre el fundamento doctrinal seguro y las aguas refrescantes de la Palabra de Dios que rumió sin cesar a lo largo de su vida.
En todas las homilías que le he escuchado y en los numerosos escritos dispersos que aún esperan una edición más formal y sistemática, la Virgen María ocupaba un lugar destacado, como ejemplar de la Iglesia y del creyente y como Madre amorosa que nos ampara con su intercesión.
Cito un poco al azar: “La palabra debe entrar en el sacerdote como luz y como fuego. Debe ser engendrada en su corazón (como en María), antes que nazca en sus labios de profeta. Debe escuchar en silencio. Debe orar y contemplar mucho. Debe recibir con pobreza la palabra y entregarse a ella con generosidad” (Espiritualidad sacerdotal 18).
“La hora sacerdotal de Cristo fue marcada por una singular presencia del Espíritu Santo y de María. También la nuestra./ En el seno virginal de Nuestra Señora, el Espíritu Santo ungió a Jesucristo Sacerdote. También a nosotros./ En la pobreza de la Virgen, el Espíritu Santo engendró la fidelidad a la palabra: «Yo soy la servidora del Señor; que se cumpla en mí lo que has dicho» (Lc 1,38). Para servir plenamente a los hombres, hay que entregarse con generosidad al Padre, como María./ En la pobreza y el silencio virginal de Nuestra Señora encontraremos siempre los sacerdotes el camino de la sencilla disponibilidad para ser fieles. «Feliz de ti porque has creído» (Lc 1,45)” (Espiritualidad sacerdotal 30).
Basten estas pinceladas para honrar su memoria, expresarle gratitud, y motivar la oración de los fieles de esta diócesis, que lo tuvo como segundo obispo, a fin de que un día podamos contarlo entre los cristianos ejemplares, reconocido entre los beatos y santos de la Iglesia.

Antonio Marino
Obispo de Mar del Plata




Panel por la Beatificación del Cardenal Pironio

Mar del Plata 

CON UNA MISA Y UN PANEL, PIDIERON POR LA PRONTA BEATIFICACIÓN DEL SIERVO DE DIOS CARDENAL EDUARDO PIRONIO

6 -12 - 2016  (Publicación Original Web Diocesis de Mar del Plata [iglesiamdp])



Ayer por la tarde, en la Catedral de Mar del Plata, el obispo diocesano, monseñor Antonio Marino; presidió la celebración en el que se oró por la pronta beatificación del siervo de Dios Cardenal Eduardo Pironio. Minutos después de la misa se realizó un panel con los testimonios de Laura y Mariano Franco, papás de Juan Manuel, el niño que se salvó extraordinariamente luego de orar a Dios por intercesión del siervo de Dios; el médico pediatra Víctor Quiroga, el padre Ezequiel Kseim, licenciado en derecho canónico, quien explicó en qué consiste un proceso de canonización y la intervención de monseñor Marino para cerrar el panel.

Durante la homilía, luego de referirse brevemente a los textos del lunes de la segunda semana de Adviento, el obispo los conectó con la figura del cardenal Pironio: "el mundo nuevo y el Reino de Dios nacen de la interioridad de un corazón reconciliado con Dios". “Imposible pretender en el formato de una breve homilía trazar un perfil completo y ni siquiera aproximado de esta gran figura. Sólo recojo algunas espigas, relativas hoy al modo como este siervo de Dios entendía el sacerdocio, y como homenaje a quien tuve como rector en el Seminario de Villa Devoto en Buenos Aires”, resaltó el obispo.

Más adelante, monseñor Marino expresó, “en sus numerosos y variados destinos eclesiásticos, nunca dejó de escribir. Las turbulencias de los tiempos posconciliares, su paso por el CELAM, su ministerio en Roma al servicio del Papa y de la Iglesia universal, fueron otras tantas oportunidades para que nos dejara páginas luminosas, llenas de una espiritualidad profunda y realista, de un hombre que era al mismo tiempo un apóstol muy movedizo y entregado, y simultáneamente un ardiente contemplativo”. También se refirió a la figura importantísima de la Virgen María en los escritos de Pironio.

“Basten estas pinceladas para honrar su memoria, expresarle gratitud, y motivar la oración de los fieles de esta diócesis, que lo tuvo como segundo obispo, a fin de que un día podamos contarlo entre los cristianos ejemplares, reconocido entre los beatos y santos de la Iglesia”, concluyó Marino.

Minutos después de la eucaristía, mientras los fieles se acomodaban en los bancos para escuchar el panel de testimonios, sonaba la canción que Laura y Mariano escribieron en homenaje a quien fuera el impulsor de la Marcha de la Esperanza. “Eduardo Francisco Pironio tu pueblo quiere caminar. Quiero marchar con esperanza, quiero elevar una alabanza, de tu mano voy, me quiero aferrar, tu palabra me sanará”.



Durante el panel testimonial, Laura y Mariano, los papás de Juan Manuel Franco -quien también estuvo sentado allí-, relataron lo sucedido hace 10 años, con la ingesta de purpurina que había hecho el niño con tan sólo 15 meses y remarcaron las pocas probabilidades que les daban los médicos de sobrevivir. Luego de que la Marcha de la Esperanza, pasara por la puerta del Hospital Materno Infantil donde estaba internado el pequeño, al leer la vida de Pironio y rezar con devoción la oración por la beatificación, el niño comenzó a mejorar. Luego el médico pediatra Víctor Quiroga, relató también su experiencia profesional con el caso de Juan Manuel pero sobre todo destacó su conversión a la fe desde hace unos años. Al llegar el turno del padre Ezequiel Kseim, licenciado en derecho canónico, el sacerdote describió detalladamente los pasos necesarios para que la Iglesia declare a una persona como santa.



Por último, el panel contó con el cierre de monseñor Antonio Marino, quien destacó la “urgencia pastoral de la santidad” en la vida cotidiana. “Así el evangelio penetra en las culturas y las costumbres, cuando los cristianos dan testimonio de coherencia entre lo que anuncian y la vida que llevan. Hay que distinguir entre la santidad canonizada propuesta por la Iglesia y la santidad anónima. La santidad canonizada es necesaria y son modelos que nos motivan. Esa santidad está destinada a que todos nosotros nos dejemos guiar por el Espíritu que es el verdadero artífice de la santidad. Pero también yo creo que en la Iglesia hay santidad oculta, anónima, que son como flores en el jardín de la Iglesia: son persona sencillas que viven la vida ordinaria con un intenso grado de unión con Cristo y lo hacen de manera espontánea”, concluyó el actual pastor de la Iglesia católica de Mar del Plata.

Fuente y créditos  Iglesia MDP


jueves, 7 de julio de 2016

El Cardenal Pironio y su fidelidad al Papa

El Cardenal Pironio y su fidelidad 
al Sucesor de Pedro

7 de julio de 2016

El Cardenal Pironio fue un sacerdote fiel a Nuestro Señor Jesucristo estas imágenes son una pequeña muestra de  su entrega total y fiel al Señor y a la Iglesia.
Espero disfruten y compartan estas fotografías. Pienso que las imágenes del Cardenal Pironio nos pueden ayudar a fortalecer la oración a tener su recuerdo más palpable, que estos instantes nos ayuden a adentrarnos más en la espiritualidad de Pironio y a aumentar nuestra oración para que muy pronto por intersección Nuestro Señor Jesucristo y su Santísima Madre podamos verlo glorificado en los altares, que así sea!

AGRADECIMIENTOS
Quiero agradecer a Alejo Pérez Landaburu  (Parroquia Santa Rosa de Lima, Bragado) por la digitalización de las fotografías y a demás por su aporte a la difusión de la devoción al Cardenal Pironio. Agradezco aquí al Padre Liborio Pérez (89 años) también de Bragado (que fue alumno del Cardenal Pironio en el seminario de Mercedes) por permitirme difundir sus fotos.

ORACIÓN AL SIERVO DE DIOS 
EDUARDO FRANCISCO CARDENAL PIRONIO

Oh Dios, Padre nuestro,
que has llamado a tu Siervo Eduardo Francisco Pironio
a servir a tu Iglesia como sacerdote y obispo
confortado por la materna solicitud de la Virgen María
y lo has hecho alegre anunciador de la esperanza y de la cruz.
Concédenos que siguiendo su ejemplo
podamos proclamar y testimoniar nuestra fe
con un corazón misericordioso y acogedor
y, por su intercesión,
danos la gracia que confiadamente te pedimos.
Por Cristo nuestro Señor. Amén

Con aprobación eclesiástica:
Conferencia Episcopal Argentina
Buenos Aires, 12 de diciembre de 2005

Quien reciba gracias se ruega informar a:
Postulación de la Causa en la Argentina
Av. de Mayo 621. 2º Piso. Buenos Aires. C1084 AAB. (Argentina)           Beatriz Buzzetti Thomson TEL/FAX 011-4331/ 6323. secretaria@accioncatolica.org.ar         


Recordemos juntos al Cardenal Pironio y los papas…   







(1953) El padre Pironio en su primer viaje a Roma en audiencia con el Santo Padre Venerable Pio XII. [Pironio de rodillas con lentes y manteo romano]

























(1962) Monseñor Pironio participó en el Concilio Vaticano II lo vemos en audiencia con el Santo Padre San Juan XXIII. (Pironio viste ferraiolo por ser prelado doméstico de su santidad en calidad de  Visitador Apostólico de las universidades católicas argentinas", aunque no era obispo recibía trato de monseñor.)

Mons. Pironio y San Juan XXIII



Monseñor Pironio predicó los ejercicios espirituales a la Curia Romana (1974). 

Aquí retratado en audiencia con el Santo Padre Beato Pablo VI, de quien fuera después estrecho colaborador. 
































(1976) Consistorio de creación de cardenales. Monseñor Pironio es creado Cardenal por el Beato Pablo VI











(1978) La elección del Santo Padre Siervo de Dios Juan Pablo I. El Cardenal Pironio saluda al Santo Padre.




























(1978) Elección de San Juan Pablo II. Acto de obediencia al Santo Padre durante la Santa Misa de Inicio de Ministerio Petrino.






(Década del 80) El Cardenal Pironio en Audiencia con San Juan Pablo II. A la izquierda del Papa el Padre Liborio Pérez de la ciudad de Bragado (alumno del Cardenal Pironio en el seminario de Mercedes).



En audiencia con el Santo Padre, a su izquierda p. Liborio Pérez y a la derecha el Cardenal Pironio 



(1993) San Juan Pablo II junto al Cardenal Pironio. Jornada Mundial de la Juventud en Denver (EE.UU)



WYD - Denver 1993



FUENTES
La ante última fotografía pertenece al Padre Liborio Pérez de la Ciudad de Bragado, provincia de Buenos Aires.

Las fotografías digitalizadas restantes pertenecen al libro “La esperanza como camino, vida del Cardenal Eduardo Pironio” de Bartolomé Vedia.

GRACIAS!!  * * Nuria 

[Próximamente más fotografías]



domingo, 3 de julio de 2016

Recordamos la JMJ de Denver 1993

JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD 
DENVER 1993

CARDENAL PIRONIO 
EN EL IV FORUM INTERNACIONAL DE JÓVENES


El Cardenal Pironio presenta el programa del Forum en realidad detalla el programa de vida que deben llevar los jóvenes de 1993 y de 2016...
Las amenazas para los jóvenes creyentes  son las mismas y los deseos de vivir en Cristo siguen latiendo en los corazones de aquella juventud de Denver y en los jóvenes del siglo XXI.
Reflexionemos junto al Cardenal Pironio camino a #Krakow 2016 

«He venido para que tengan Vida y la tengan en abundancia» (Jn 10,10)





Este es el tema que nos ha fijado el Santo Padre para la VIII Jornada Mundial de la Juventud. 
Lo hemos reflexionado durante todo un año, lo hemos contemplado, lo hemos compartido. 

Ahora lo volvemos a retomar para profundizarlo desde otra perspectiva más universal -por consiguiente más rica y más completa-: el encuentro mundial en Cristo y con el Papa de jóvenes de todos los países, de diferentes culturas y lenguas, de realidades distintas y a veces contrastantes y contradictorias. 

¿Es verdad que todos los jóvenes aman la Vida y la buscan? 

La experiencia cotidiana nos dice lamentablemente que no. 

¿No se sienten con frecuencia víctimas y protagonistas negativos de una anticultura de la muerte? 

Sin embargo, los jóvenes están llamados a ser el germen de una nueva civilización de la verdad, de la vida y el amor. 

Todo esto nos lleva a una mirada profunda y comunitaria -una mirada de fe- sobre el mundo, la Iglesia, Jesucristo. 

El programa preparado para este IV Forum Internacional prevee sintéticamente lo siguiente: 

una mirada sobre la realidad concreta del mundo, una reflexión bíblico-teológica sobre esta realidad, una opción radical por Cristo «vida nuestra», una experiencia de Iglesia comunidad de vida, un compromiso misionero de inserción en el mundo desde la vida nueva en Jesucristo. 

Por eso la importancia de este Forum que no es simplemente de información, de intercambio de ideas, de estudio, sino fundamentalmente un Forum de profunda renovación, de conversión y de esperanza. 
Es un Forum de jóvenes «delegados», por eso su responsabilidad frente a las Conferencias Episcopales o frente a las Asociaciones, Movimientos y Grupos que representan. Es un Forum de «dirigentes» -adultos o jóvenes-; por eso, la fuerza de su testimonio, la validez de su palabra y la seriedad de su compromiso. Diría que este Forum tiene que ser esencialmente un Forum de gracia, de santidad, de trasparencia. Por lo mismo tiene que ser hecho en profundidad de oración, en alegría de caridad fraterna y en generosidad de disponibilidad para la misión.

Paso ahora a presentar brevemente algunas reflexiones:

1.- «He venido para que tengan Vida y la tengan en abundancia». Jesús dice estas palabras en el contexto de su misión de «Buen Pastor»: «Yo soy la Puerta». «Yo soy el Buen Pastor»: «el buen Pastor da su vida por las ovejas» (cfr. Jn 10,7-16). «Por eso me ama el Padre porque yo doy mi vida para recobrarla. Nadie me la quita, sino que la doy por mí mismo...» (Jn 10, 17-18);

a-  Se trata de la misión de Jesús: «para eso he sido enviado», «este es el mandato que recibí de mi Padre». Recordemos las palabras de Jesús a Nicodemo: «Sí, Dios amó tanto al mundo, que entregó a su Hijo único para que todo el que cree en él no muera, sino que tenga la Vida eterna» (Jn 3,16). 
San Juan, conectando la misión de Jesús con el amor del Padre, nos dice: «Así Dios nos manifestó su amor: envió su Hijo único al mundo, para que tuviéramos Vida por medio de él» (1 Jn 4,9). Esta misión de dar la vida la realiza Jesús por las palabras, los gestos, la entrega de su propia vida en la cruz. «Les aseguro que el que escucha mi palabra y cree en aquel que me ha enviado, tiene Vida eterna» (Jn 5,24); «las palabras que les dije son Espíritu y Vida» (Jn 6,63). 



Jesucristo mismo es la Palabra que «estaba junto a Dios y era Dios... En ella estaba la vida y la vida era luz de los hombres... Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros» (cfr. Jn 1,1-14). Jesús fue enviado por el Padre para que tuviéramos vida; por eso «recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y curando todas las enfermedades y dolencias de la gente» (Mt 4,23). 
Las palabras y los gestos de Jesús se refieren directamente a la Vida: las enseñanzas del Reino, la curación de los enfermos y la resurrección de los muertos manifiestan que Jesús ha sido enviado para comunicarnos la Vida. «Yo soy la Resurrección y la Vida, el que cree en mí, aunque muera, vivirá; y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás» (Jn 11,25-26), responde Jesús a la dolorosa experiencia de las hermanas de Lázaro: «Señor, si hubieras estado aquí, mi hermano no habría muerto» (Jn 11,21 y 32). Porque sienten que Jesús es la Vida: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida» (Jn 14,6). «Yo soy la luz del mundo. El que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la Vida» (Jn 8,12). Pero Jesús no sólo nos enseña que El es la Vida y nos da vida, sino que nos entrega su propia vida en la cruz («No hay amor más grande que dar la vida por los amigos», Jn 15,13) y en la Eucaristía: «El pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo» (Jn 6,51).  «El Padre me ama porque yo doy mi vida» (Jn 10,17).

b- A la luz de la misión de Jesús (el enviado del Padre para dar la Vida) se esclarece la nuestra: hemos sido elegidos para comunicar la Vida. 
«No son ustedes los que me eligieron a mí, sino yo el que los elegí a ustedes, y los destiné para que vayan y den fruto, y ese fruto sea duradero» (Jn 16,16). Es el modo y la urgencia para ser discípulos: «La gloria de mi Padre consiste en que ustedes den fruto abundante, y así sean mis discípulos» (Jn 15,8). Pero la condición indispensable es vivir en Cristo: «El que permanece en mí y yo en él, da mucho fruto, porque separados de mí nada pueden hacer» (Jn 15,5). 

Hemos sido convocados hoy por Jesucristo para vivir y comunicar la Vida en medio de un mundo que la desea y la busca, pero no conoce el camino o lo busca entre «los falsos maestros» de la vida. «Porque han aparecido en el mundo muchos falsos profetas» (1 Jn 4,1).

c- Tener la Vida en abundancia y comunicarla es, por eso, hacer una experiencia de Vida en plenitud: vida humana y divina, temporal y eterna, Vida sagrada que se inicia en el seno de la madre, desde el primer momento de su concepción, y debe ser respetada hasta el último momento de la existencia. 

El aborto y la eutanasia son crímenes horrendos contra la vida; como son crímenes contra la vida la droga, el alcohol y el cada día más creciente y preocupante fenómeno del suicidio juvenil. La Vida no se cierra en el ámbito de lo personal y visible, de lo inmediato y terreno, de lo corporal y tangible. 

Vivir es nacer, crecer, desarrollarse; pero vivir es, al mismo tiempo, entender, amar, aprender a darse.